lunes, 9 de agosto de 2010

Que alguien se haga cargo!!

La infancia de Guille fue terrible. Era un pequeño terremoto que arrasaba con todo lo que encontraba a su paso.
Tenía una habilidad innata para accidentarse, porque creaba peligro aún en lugares donde no había.
Así, rompió un ventilador, la videocasetera, una puerta de vidrio y la heladera, entre otras tantas cosas.
Un día, hamacándose en la tapa del horno se tiró encima la cocina, accidente que afortunadamente tuvo final feliz pero pudo haber sido una tragedia!
No encontraba paz esa criatura!!! y tampoco tenía demasiados límites.
Cómo habrá sido la impunidad de la que gozaba que un día Marcela, su hermana menor, enfrentó a los padres diciéndoles: "¿Qué piensan hacer con ese chico?", a lo que su mamá preguntó con resignación: "¿y qué querés que hagamos?"
Marcela respondió: "Y... no sé... educarlo!!"
Tratando de contener la risa por el razonamiento de esta pequeña personita, sus padres continuaron: "¡Lo educamos!, es lo que estamos haciendo..."
Se hizo un silencio mientras la nena buscaba mentalmente otra opción que resultara, hasta que con cara de preocupación dijo "Entonces no sé... llevarlo a alguna institución!"

(Contada por Nora Colombo - En la foto: Guillermo y Marcela B.)

3 comentarios:

  1. Cari, me gusta como escribis !!! ademas de risueñas las anecdotas, esta tu parte presente. ahora, cambiando de tema y volviendo a la anecdota...¿y que hacer ahora con el Guille? je. abrazo !! lionel

    ResponderEliminar
  2. Gracias!!
    Guille creció, es cierto... ahora creará peligros de otro tipo ja ja

    ResponderEliminar
  3. ¿Por qué, sigue igual??? Buenísima la anécdota...

    ResponderEliminar