Los primos Jorge y Hugo eran tremendos y cuando estaban juntos se convertían en un verdadero terremoto que arrasaba con todo cuanto hubiera a su paso.
El campo de los N. les proporcionaba la libertad necesaria para correr sin límites y disfrutar sin más peligros que los provenientes de la propia naturaleza.
Un día estaban jugando entre los árboles cuando Jorge, animado, dijo a su primo: "Mirá qué lindas las maripositas!!"
Hugo volteó hacia él para comprobar que lejos de ser mariposas, un ejército de avispas volaba hacia ellos.
"Corré, boludo, que son lechiguanas!!", alcanzó a gritar y ambos comenzaron a correr.
Él llegó ileso, pero Jorge -que había tardado demasiado tiempo en advertir el peligro- terminó cubierto de picaduras de avispa. Su inocencia y su error le habían costado demasiado!!
(Contada por Hugo B. - En la foto: Jorge N.)

Hugo, todo un entomólogo!!!
ResponderEliminar¿Recordás cómo quedó Jorge después de las picaduras? Cuando me picó una avispa en tu casa, sentí muchísimo dolor!!!
Cuentan que estaba brotado!!... yo no lo vi. En ese entonces ni siquiera estaba en planes mi llegada al mundo! ja ja ja
ResponderEliminar¡Obvio, que te contaron!!! JAJAJA Si sos una pendex!!!
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