Allá por 1984 se iba a celebrar el casamiento de Graciela N. y Juani T. en Santa Fe.
Familia de reposteras, todo se había hecho en casa y sólo faltaba el traslado de masitas, bombas de cremas, tortas y dulces, al club donde se hacía la fiesta.
Darío N. (hermano de la novia) cargó su viejo Chevrolet con todas las provisiones, asistido por la mirada vigilante de su madre Zulma y con la colaboración de Sandra, una amiga que había viajado especialmente desde Buenos Aires para el gran evento.
Una vez subidos paquetes, fuentes y cajas, partieron.
Por el camino recibieron muchos bocinazos y exclamaciones, que llevaron a Zulma a gritar: "Darío!!... andá más despacio que todos te llaman la atención!!"
En eso Darío miró por el espejo retrovisor para descubrir la verdadera causa de los gritos... habían olvidado el plato con la torre de bombas de crema en el techo del auto y las estaban perdiendo de a puñados en medio de la calle.
Se detuvieron y levantaron del piso las que pudieron... ojos que no ven, corazón que no siente. Después de una limpiadita las volvieron a acomodar en el plato.
Lo que nunca contaron es si la noche de la fiesta se atrevieron a probarlas!!!
(Contada por Sandra G. y Darío N. - En la foto: Darío N. en la fiesta de casamiento de su hermana)
es como si lo viera..... y escuchara los gritos de Zulma.
ResponderEliminarSandra