El carnaval tendrá nuevos feriados, pero el festejo es de larga data.
Corría más o menos el año 1946 cuando a Cristina S., amante de la joda como pocas, se le ocurrió festejar en grande.
Invitó a una barra bastante considerable de jóvenes del pueblo -entre las que se encontraba mi madre- y a bordo del camión jaula de un vecino se dispusieron a celebrar.
Cargaron un tacho grande en el camión, lo llenaron de agua y depositaron bombitas en su interior.
Por su parte cada uno de los muchachos llevaba un balde para cuando se acabaran las bombitas y así salieron a dar vueltas por el pueblo.
Nadie que anduviera por Santa Clara de la Buena Vista ese día, se salvó del remojón!!
Cuando el agua se acababa, regresaban a cargar más y así se disfrutaba en familia el carnaval, sin que hicieran falta demasiada inversión ni feriados para gozar la fiesta popular.
(Contada por Irma L.)

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