jueves, 30 de septiembre de 2010

El amor es más fuerte!!

Cuentan que mi hermano Hugo iba por primera vez a cenar a casa de sus suegros, allá a principios de los 70's.
Como es lógico pensar, este chico de unos 18/19 años de edad, era un manojo de nervios, procurando que todo salga bien, causar buena impresión y ganarse la confianza de la familia de su novia.
Todo marchaba bien hasta que sirvieron flan casero como postre.
Estaba a punto de comer una cucharada del flancito, cuando encontró una mosca.
¿Qué hacer?... no podía decirlo, ni podía dejar abruptamente de comer sin excusa alguna...
Una versión cuenta que envolvió la mosca con el postre (para no verla) y la tragó con dignidad. Él lo niega y dice que la hizo a un lado, pero comió el resto del flan.
La verdad nunca la sabremos, pero cualquiera sea la versión acertada, vaya si esto no fue un valiente acto de amor!!!

(Contada por... la familia entera!!)

1 comentario:

  1. ¡Todo por amor y perdura con el paso de los años...!!!
    Peor fue lo que, sin mala intención, vivió Héctor unas de las primeras veces que comía en casa, con mis padres. Mi mamá había hecho empanadas de carne como único plato del almuerzo. Y como siempre, las teníamos contadas al momento de servir... Cuando levantamos las cosas de la mesa y contamos el resto que no se había ingerido, por deducción y descarte, adivinamos la cantidad que había comido él. Para él fue un bochorno porque eran muchas y se las habían contado... Para nosotros, una estúpida costumbre...

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