domingo, 21 de febrero de 2010

A cada quien lo suyo!


Nico se caracterizó siempre por ser ordenadito y responsable, de esos chicos con los que sueña toda madre...
Ya se perfilaba así antes de aprender a pronunciar bien sus primeras palabras.
Un día su mamá fue a buscarlo a casa de su abuela y Nico se negaba a ir. Parecía buscar algo, al tiempo que preguntaba “¿orillo mío?”… “¿rorrillo mío?”
Nadie podía entenderlo, hasta que lo descubrieron!!
Días atrás le habían prestado a su primo Guille un calzoncillo y ahora, que volvía a casa de su abuela Ada, lo había recordado y no iba a permitir que lo llevaran sin antes recuperarlo. Sólo que a media lengua no le salía preguntar: “¿calzoncillo mío?”


(Contada por Susana S. – En la foto: Nicolás B.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario