María Julia adoraba pasar las tardes en el estudio jurídico de su abuelo.Chente le daba todos los vicios de la tierra por ser su primera nieta y la nena allí podía jugar a ser una verdadera ejecutiva, escribiendo a máquina, dibujando y conversando con los clientes.
En una ocasión el abuelo estaba con gente cuando se oyó el tronar de -como dirían los costarricenses- un ruidoso “viento de cola”. En medio de sonrisitas nerviosas, Chente trató de salvar la situación frente a sus clientes.
“Querida… ¿se te escapó?”, preguntó con suma diplomacia, dirigiéndose a la nena.
Juli respondió con toda sinceridad: “No, no, abuelo… me lo tiré!!”
(En la foto: María J. B.)
¡Una genia total!
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