miércoles, 4 de mayo de 2011

Y dónde está el piloto???

En el año 1984 mi mamá tuvo la fortuna de viajar a Europa en compañía de una amiga.
Eran los famosos viajes "conozca 10 países en 30 días"; agotadores pero muy convenientes para aquéllos que por ahí teníamos una escasa oportunidad en la vida para visitar el viejo mundo.
Isabel, la amiga de mi mamá, ganó el  mote de "reina del despiste".
El apodo era más que merecido, ya que en el viaje no perdió la cabeza porque la tenía bien pegada.
Es cierto que el ritmo de estos viajes es vertiginoso y agotador, pero a ella la superó de tal modo que en una ocasión llegó a pedir la llave de la habitación que había tenido en el hotel anterior y así perdió todas sus compras belgas, luego de depositar los bolsos en un cuarto extraño.
Y como dicen que los defectos se contagian, mi mamá no quedó exenta del despiste isabelino y lo demostró en su paso por Francia.
Una noche todo el grupo visitó la Torre Eiffel y al reunirse en el último nivel, ante esa vista aérea impresionante de París, comenzaron a buscar las siluetas iluminadas de los monumentos y edificios que habían visto durante el día.
Mi madre miró una y otra vez, hasta que con total desconcierto dijo: "Lo que no puedo encontrar es la torre..."
Estaba debajo de sus pies!!!!

(En la foto: Irma L. e Isabel P. en París - Contada por Irma L.)

1 comentario:

  1. ¡Buenísima!!! ¡Hasta a las jóvenes sras. nos ataca el despiste alguna vez!!! ¡Hace 27 años!!!
    ¡Estoy tratando que mi mami se enganche con otras sras. para viajar en agosto a Europa en un viaje que dura 18 días!!! ¡Tiene miedo de perderse y no poder regresar!!! No tiene mucho que ver con la edad, pero ella tiene 74!!!

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