Una tarde de verano, hace ya como diez años atrás, las "chicas de la casa" discutían a viva voz.
Mamá gritaba, mi hermana y yo le contestábamos, peleando ni recuerdo por qué, pero el ambiente estaba tenso y la cara de fastidio de papá lo decía todo.
Harto de escucharnos pelear, y siempre en busca de una solución pacífica, ya que no iba a envolverse en nuestras discusiones, nos invitó a "continuar la charla" en la pileta, a la espera de que el agua calmara los ánimos.
Como evidentemente no le dimos ni cinco de bolilla, salió solo rumbo al dormitorio... para reaparecer nuevamente, pero esta vez ataviado para la pileta.
Se había puesto la malla de mi vieja y nosotras, que estábamos en plena discusión acalorada, nos empezamos a reir a carcajadas por lo vistoso del atuendo.
De más está decir que la pelea terminó ahí, y ya ni nos acordamos el por qué estábamos gritando...
(Enviada por Luciana B. - En la foto: Mario B. y Nélida B.)

¡Genial!!! ¿No les tomaron fotos al papi con la malla de mami? Besos
ResponderEliminarNoo!!! Mario agradece que esa no era una "época digital"... y que la cámara nunca tenía rollo... De ser en estos tiempos el acontecimiento, seguro tendríamos un testimonio visual del momento!!!
ResponderEliminarLu...