lunes, 11 de octubre de 2010

Un asunto doloroso

Cuando mi sobrina Malena empezó a hablar era bastante atravesada... y casi siempre los intentos de palabras que pretendía armar terminaban con una graciosa connotación impúdica, por lo que, tanto mi hermana como el resto de la familia, tratábamos de no festejarle las ocurrencias para que no se diera cuenta de que incurría en picardías (ya que cada vez que lo advertía, no paraba de repetirlas para que todos nos riéramos).
Una vez, mi hermana le compró una valijita de Doctora, llena de chucherías médicas, y la nena, jugaba con el estetoscópio, las jeringas, los remedios, queriendo curar a todo el mundo.
Mi hermana le decía "ponele una pichicata a la nona!" y la pobre abuela fingía dolor y gritaba ante los pinchazos ficticios de la nieta, al tiempo que le decía: "a la Coca le duelen las pichicatas!!!".
Un día la abuela se enfermó de verdad, y llamaron para que le coloque las inyecciones a una viejita recatada, de esas que van a diario a la Iglesia y se escandalizan por cualquier cosa...
Estaba esta santa señora colocando la inyección, cuando se acerca la pequeña brujita y con cara de preocupación le dice: "A la Coca le duele que le pongan la pinchila!!!"
De más está decir que la enfermera no le festejó la ocurrencia, y tanto mi hermana como la suegra casi se mueren de verguenza... No sabían cómo explicarle a la enfermera que a la nena no le salía la palabra "pichicata"!!

(Contada por Luciana B. - En la foto: Malena P.)

2 comentarios:

  1. ¡Buenísima la anécdota!!! Ciertamente los chicos suelen repetir palabras que escuchan de los adultos y raramente saben qué significan!!!

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  2. Es una bruja esta pendeja!!! Pero la amo con todo mi corazón... Soy la tía más babosa del mundo!!!

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