En el campo de los Ch. eran tiempos de cosecha.Anita y Dominga tenían que preparar la comida ya que sus maridos y la peonada llegarían hambrientos después de la ardua labor.
Abrieron una bolsa de cinco kilos de arroz y comenzaron a volcar el contenido en una olla.
Esperaban a unas ocho personas y temieron que no alcanzara, así que de a poquito fueron vertiendo el contenido hasta vaciar la bolsa en el agua hirviendo.
Cuando el arroz comenzó a hincharse empezó a pegarse y rebalsar. No podían detener el desborde!!
Como se sintieron avergonzadas por no saber calcular la medida correcta, tomaron una pala y comenzaron a enterrar arroz en el patio, antes que sus maridos llegaran y fueran puestas en evidencia.
No fue sino después de muchos años que ambas se animaron a contar esta vergonzosa historia…
(Contada por Irma L. – En la foto: Dominga Ch., a la izquierda y Ana P. de Ch., a la derecha)
¡Y después dicen que mujeres eran las de antes! ¡Con humor hago referencia a ellas! ¡Es que en la bolsa seguramente no estaban las instrucciones...!
ResponderEliminarSeguramente les faltaron instrucciones!! ja ja
ResponderEliminarY mujeres que no cocinen o cocinen mal hubo siempre!! Hoy disimulamos más porque trabajamos fuera de la casa!!!